El misterio de las fundas de plástico

Cuando junio comienza a asomar por el calendario, próximas las fechas de exámenes, vengo comprobando que en los últimos 3 años se ha producido un fenómeno digno de ese gran investigador que es Iker Jiménez: las fundas de plástico se han multiplicado.

La historia comienza en un lúgubre centro comercial dónde existe un gran supermercado con un pasillo de material de oficina o colegio. Allí, escondidas en un rincón, esperando a un comprador descuidado, se encuentran acechando en la oscuridad, el paquetito de 100 fundas de plástico por 2 euros.

Todos hemos sufrido alguna vez en nuestra vida de estudiante reciente, este tipo de ataque. Volvemos a casa con un ejército de fundas de plástico de las que en un primer momento, sólo vamos a usar cuatro o cinco. A medida que pasan los meses vamos usando más ya que en esas queridas fundas, cuando guardas siete u ocho folios ya no cabe más y tienes que arrugar los DIN-A4 para poder ampliar su capacidad. Muchas veces perdiendo documentos o fotocopias pertenecientes a otros de valor incalculable.

Todo esto parece muy normal, incluso se podría decir que he perdido la cabeza contando algo que todo el mundo ha experimentado pero… aquí llega lo extraño…

Cuando comienzas a organizar todos los apuntes para saber que te falta o que te sobra… y después de hacer una exhaustiva limpieza, resulta que tienes 60 fundas ocupadas y 60 vacías. Pero cuando acabas tu limpieza masiva y organizas todo por contenidos, resulta que te quedan 10 fundas llenas y 110 vacías, cuando tú compraste 100 y algunos científicos estiman que se pierden a lo largo de un año entre 10 y 20 de estas fundas iniciales.

¿Raro?… todavía no habéis leído lo mejor, y por supuesto, lo que más miedo da.

De golpe esas fundas en las que solo entraban cinco o seis folios se han convertido en auténticos camiones de transporte de carbón para calefacciones. Ya no entran esos poquitos folios de hace un año… ahora podrían soportar cinco o seis periódicos con suplementos de fin de semana.

Además hay señales de desgarro en sus agujeros para las anillas, dándonos a entender la lucha encarnizada por la supervivencia a la que esa hoja de plástico de un céntimo se ha visto obligada por algo o alguien.

Amigos de la nave del misterio… yo no trato de convencer a nadie, solo presento los datos y que cada uno saque sus propias conlusiones.

Fundas

1 Comentario en “El misterio de las fundas de plástico”

  1. KbzA Dice:

    De golpe esas fundas en las que solo entraban cinco o seis folios se han convertido en auténticos camiones de transporte de carbón para calefacciones

    JAJAJAJ, y que lo digas tio, yo he vivido esa experiencia mas de una vez.

    Madre mia que loco tas men :P, espero que al menos las que te sobran sean biodegradables :)

Dejame tu Opinión =)